De memorias cortas y negación de logros de la Revolución
- Edison Alvarado
- 19 mar 2018
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Es usual escuchar sobre las penurias que muchos compatriotas están pasando por causa de la muy complicada situación económica que el país está atravesando, una situación inducida por agentes externos e internos que pujan por la desestabilización, el caos, la desesperación que degenere en un para ellos anhelado estallido social que según sus predicciones derrocará al Gobierno Bolivariano que lidera el Presidente Obrero Nicolás Maduro Moros, nuestro hermano de Clase.
Los ataques a nuestro sistema de gobierno que es incómodo a los grandes centros de poder mundial han ocurrido desde la campaña presidencial de nuestro Gigante Hugo Chávez, por allá por 1998 cuando se forjaron audios imitando su voz o cuando se dejaban correr rumores sobre el secuestro de nuestros hijos por parte de Estado totalitarista, nada más lejano a la realidad.
Una vez iniciada la Revolución, estos ataques tomaron un tenor más agresivo que ha tenido sus picos más notorios durante los reiterados llamados a paros insurreccionales como los de la CTV, FEDECAMARAS, Consecomercio conjuntamente con la Cúpula eclesiástica así como el Paro y Sabotaje Petrolero y el Paro Petrolero, el Golpe de Estado de abril de 2002, las Guarimbas de 2004, 2008, 2013, 2014 y 2017, a las que se les suman las continuas arremetidas económicas que jamás han cesado porque para nadie es un secreto que la desaparición de rubros de la canasta alimentaria iniciaron y se han mantenido desde 1999.
Afortunadamente, desde el año 2003 el país comenzó a contar con la Misión Mercal que vino a reforzar (conjuntamente con otras Misiones) al Plan Bolívar 2000 y al posterior Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social 2001-2007, gracias a la voluntad política, visión socialista y el gran amor por el pueblo venezolano del Comandante Eterno Hugo Chávez Frías.
Estas misiones especialmente la Mercal, han sido la razón por la que el país ha sido referencia mundial en materia alimentaria según informes de la FAO por más de 10años seguidos, ya que por medio de esta Misión, Chávez hizo posible que los venezolanos inicialmente los más pobres accedieran a alimentos que por décadas fueron vedados como la carne por mencionar un rubro, incrementando los aportes kilo calóricos en nuestros niños y niñas, quienes en una década aumentaron talla y peso como lo reflejan datos del INE, avalados por la ONU a través de la FAO.
Ahora bien no sólo lo alimentario, sino todo en un plano generalizado de mejoramiento del vivir de la colectividad, acceso viviendas de calidad, acceso a divisas (para muchos como si fuera un derecho adquirido y no un beneficio) para viajar, acceso a la adquisición de vehículos a precios preferenciales, créditos hipotecarios, de vivienda, personales; salud digna con la Misión Barrio Adentro, con Mi Casa Bien Equipada más de 3 millones de personas compraron a precios justos más de una nevera, más de una cocina, televisores de última generación, aires acondicionados y muchos electrodomésticos más; nadie puede decir que no conozca a alguien que haya adquirido un producto Haier, que llegaron al país gracias a las nuevas alianzas estratégicas geopolíticas que el Presidente Chávez en vida estableció y que nuestro hermano de Clase Nicolás Maduro ha venido afianzando.

No fue hace 30 años cuando todos fuimos beneficiados con los múltiples planes del Gobierno Bolivariano, destinados al Buen Vivir de los venezolanos y venezolanas e incluso muchos extranjeros, no fue hace 30 años en medio de un gobierno de la IV República que la ciudadanía cambió de televisores culones a televisores plasma o LED, o que cambiaron la nevera de su casa, de la mamá y hasta la de la abuela; no fue hace 30 años, cuando se viajaba hasta un par de veces al año a cualquier sitio por la posibilidad de ahorrar y viajar, aunque algunos vivarachos lo hicieran para “raspar cupos” (porque esos cupos en dólares, son del pueblo).
No camaradas, hace 30 años lo que tuvimos fue un estallido social porque ciertamente el pueblo comía alimento para perros, no tenía acceso a la leche, carne o vestimenta, como ocurrió desde 1999. Esta vida plena, maravillosa en la que éramos felices (y los chavistas lo sabíamos) porque vivíamos en Revolución, fue máximo hace 5 años, justo antes de la arremetida más cruenta de la contrarrevolución que decidió que con la muerte de nuestro Chávez, se acababa el Gobierno Bolivariano y para ello Maduro no podría gobernar ni un solo día en paz.

Esos días en los que con el cestaticket socialista (BENEFICIO IMPLEMENTADO POR LA REVOLUCIÓN) se podía comprar carne, pollo, pescado, queso, jamón y el resto de los alimentos de la cesta básica incluyendo artículos de higiene personal y limpieza no fue antes de 1997, fue hace 10 años, cuando en el planeta explotaba producto de la burbuja financiera, mientras en Venezuela el dólar se cotizaba de manera controlada a 2,2 Bolívares Fuertes, con un salario mínimo que entre los años 2007 hasta 2012 fue el más alto de Latinoamérica rondando los 400 dólares, antes de que entrara en escena la miserable e innombrable página terrorista que ha atacado a nuestra moneda nacional.
No fue con la llegada de la Revolución que comenzaron los problemas del país como nos quieren hacer creer, no camaradas, con la llegada de la Revolución llegó la dignificación de quienes habitamos la Patria de Bolívar. Fue con la llegada de Maduro al mando del Gobierno Bolivariano que se desataron los demonios imperiales con sus lacayos nacionales, para destruir de una vez por todas a nuestra Revolución, cortando los suministros de la Misión Mercal que tuvo que ser transformada evolucionando en los grandiosos Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).
Ese mismo poder imperial que prohíbe a los mercados internacionales, a las trasnacionales radicadas en el país la adquisición por parte del Gobierno Bolivariano de medicinas, materias primas para el buen desenvolvimiento de nuestro aparato productor, también ha accionado para devastar el equilibro en los precios del petróleo logrados por el Presidente Chávez en la Cumbre de la OPEP de Caracas del año 2000, haciendo caer el valor de nuestro crudo de 130 dólares por barril a menos de $20, reduciendo en más de un 80% el ingreso de divisas para el presupuesto nacional, conllevando con ello todo esta complicación económica.
Sin embargo nuestro Gobierno Bolivariano liderado por el Presidente Obrero Nicolás Maduro, consciente de la realidad de cada uno de los venezolanos y venezolanas, no ha dejado de proteger a su pueblo, al cual le incrementado el salario integral 20 veces en 5 años de gobierno, establece mecanismos para el acceso a alimentos y medicinas entre otros elementos para sortear esta emboscada que por medio de la guerra económica se ha tendido a la Patria de Bolívar.
No es momento para tener memoria corta olvidando que todos nuestros beneficios y buen vivir fue en Revolución, tengamos la conciencia de entender que hemos sido empujados a una crisis económica, estructural, moral, política, que ha trastocado los cimientos de la sociedad. Entendamo s más bien que existe un Gobierno dirigido por un Obrero que a diario saca lo mejor de él ante la canalla que promueve que la colectividad se degenere en acciones como el bachaquerismo, la especulación, el acaparamiento, la comercialización de nuestro efectivo, la reventa de medicamentos, que agudiza a diario nuestra situación. Es el momento de mostrar nuestra valía y unirnos frente al enemigo común que ha decidido destruir todo lo alcanzado en Revolución, para poder hacerse de nuestros recursos y riquezas.
Edison Alvarado
Constituyente Obrero





























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