Llegó la hora de bajarle dos a la violencia y reconciliarnos como hermanos
- Edison Alvarado
- 7 jun 2018
- 2 Min. de lectura

Luego de que nuestro hermano de clase Nicolás Maduro resultara reelecto como Presidente de la República Bolivariano con el apoyo de quienes creemos en el voto como instrumento de paz y de consolidación de la democracia, inició nuevamente un proceso de acercamiento a quienes le adversan políticamente y de manera irresponsable han incurrido en actos delictivos con la intención de poner fin a la Revolución Bolivariana.
Con este nuevo llamado al diálogo efectuado por el Primer Mandatario nacional se sobrepasan por largo los más de 400 intentos de establecer un canal de conversación franco y directo con los factores de oposición al Gobierno Bolivariano. La novedad que este llamado a reconciliación es la posibilidad de brindar el beneficio de libertad a aquellos que han recurrido a la violencia en las calles del país para generar caos y conmoción en la colectividad como parte de un plan muy bien estructurado de factores de la derecha nacional e internacional.
Estos individuos que han sido detenidos en flagrancia por los cuerpos de seguridad del Estado, que podríamos ver como tontos útiles de los líderes de la oposición, quienes los han manipulado, pagado e incluso presionado para emprender estas actividades violentas como las guarimbas, son los que el presidente Maduro ha considerado ofrecer la libertad para que se alejen de las armas, de las bombas y la violencia que tanto daño le ha hecho al pueblo y al país.
Bajarle dos a la violencia, bajarle dos al tono de confrontación en contra del adversario, es algo que nos debe ocupar a todos, porque en definitiva es la única vía para enrumbar de una vez por todas a Venezuela por el camino de la tolerancia, la paz, con miras en el rescate de tranquilidad del colectivo, que pasa inicialmente por el reconocimiento del uno por el otro.
La reconciliación pasa por el perdón, más no por el olvido, pasa por pasar la página sin dejar de prevenir que los errores vuelvan a cometerse. Apoyamos a nuestro hermano de clase Nicolás Maduro en este nuevo intento por mantener la paz en toda la Patria venezolana, pero alertas de que quienes piensan distinto a nosotros políticamente no recurran nuevamente al guion del terrorismo para amedrentar a la población.
Para la recuperación económica - social de Venezuela es necesaria la participación de todos, nadie puede ser dejado de lado y nadie puede autoexcluirse porque es nuestra Patria la que nos necesita y como una madre que necesita de sus hijos, debemos responder a su llamado para atenderla y protegerla.
Bajémosle dos a la confrontación y avancemos juntos para consolidar la paz.
Edison Alvarado
Constituyente Obrero presidente de SITRAMECA Socialista





























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